Rubio niega opositarse a la estabilidad política en Venezuela y mantiene sus cartas cerca del pecho al hablar sobre el régimen de Maduro.

En un encuentro con periodistas este viernes, el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, se negó a confirmar o descartar la posibilidad de que la Administración de Donald Trump esté trabajando para derrocar al presidente venezolano Nicolás Maduro. En lugar de eso, Rubio enfatizó que la estrategia del gobierno estadounidense es proteger "los …

Rubio niega opositarse a la estabilidad política en Venezuela y mantiene sus cartas cerca del pecho al hablar sobre el régimen de Maduro.

En un encuentro con periodistas este viernes, el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, se negó a confirmar o descartar la posibilidad de que la Administración de Donald Trump esté trabajando para derrocar al presidente venezolano Nicolás Maduro. En lugar de eso, Rubio enfatizó que la estrategia del gobierno estadounidense es proteger “los intereses” de Estados Unidos en el contexto de la crisis política y humanitaria que vive Venezuela.

Rubio señaló que el régimen de Maduro coopera abiertamente con organizaciones terroristas que representan una amenaza directa para la seguridad de Estados Unidos. Aseguró que el objetivo de la política estadounidense en Venezuela es proteger a los ciudadanos de ese país, así como a los estadounidenses que viven o trabajan allí.

La respuesta de Rubio fue ambigua y evitadora, lo que generó especulación entre los periodistas sobre si la Administración Trump está considerando acciones más drásticas para influir en el resultado electoral venezolano. No obstante, el secretario de Estado reiteró que el objetivo principal es proteger los intereses estadounidenses y no cambiar al régimen político venezolano.

La crisis política en Venezuela ha llevado a la situación más grave desde la década de 1990. El país enfrenta una hambruna severa, con millones de personas afectadas por la falta de alimentos y medicinas básicos. La oposición venezolana y los líderes internacionales han pedido que se celebre elecciones libres y transparentes para resolver la crisis política.

Rubio no ofreció detalles sobre qué acciones podría considerar la Administración Trump para proteger sus intereses en Venezuela, pero subrayó que el gobierno estadounidense está trabajando estrechamente con líderes internacionales y organizaciones de ayuda humanitaria para abordar la situación.

La respuesta de Rubio también generó especulación sobre el papel de los EE. UU. en el conflicto entre la oposición venezolana y el régimen de Maduro, que ha llevado a una crisis política y social sin precedentes en el país. Algunos analistas han sugerido que los Estados Unidos podrían estar considerando acciones más firmes para influir en el resultado electoral venezolano, pero Rubio no confirmó o descartó esta posibilidad.

En lugar de eso, Rubio enfatizó la importancia de proteger a los ciudadanos estadounidenses y de otros países que viven o trabajan en Venezuela. Aseguró que el gobierno estadounidense está comprometido con el bienestar de las personas afectadas por la crisis política y humanitaria en Venezuela, y que se sigue trabajando estrechamente con líderes internacionales y organizaciones de ayuda humanitaria para abordar la situación.

En general, la respuesta de Rubio fue ambigua y evitadora, lo que generó especulación sobre las intenciones reales de la Administración Trump en Venezuela. No obstante, el secretario de Estado reiteró que el objetivo principal es proteger los intereses estadounidenses y no cambiar al régimen político venezolano.