Conflictos en Medio Oriente amenazan integridad física y mental de niños en la región.

La crisis en Gaza, Siria, Sudán e Irán ha tenido un impacto devastador en los menores de edad. A principios del año 2026, el mundo se enfrenta a una situación alarmante: la guerra y las crisis han llevado a la muerte, los desplazamientos forzados, los arrestos y la falta de acceso a servicios esenciales como …

Conflictos en Medio Oriente amenazan integridad física y mental de niños en la región.

La crisis en Gaza, Siria, Sudán e Irán ha tenido un impacto devastador en los menores de edad. A principios del año 2026, el mundo se enfrenta a una situación alarmante: la guerra y las crisis han llevado a la muerte, los desplazamientos forzados, los arrestos y la falta de acceso a servicios esenciales como la educación y la atención médica.

En Sudán, desde febrero del año en curso, al menos 20 niños y niñas han perdido la vida. La mayoría de estos asesinatos ocurrieron en los estados de Kordofán y Darfur. Sin embargo, el número de víctimas es mucho mayor. Mil millones de menores en Sudán necesitan ayuda vital, protección y la restauración de servicios esenciales después de casi tres años de guerra entre el ejército y paramilitares.

La hambruna ya ha sido confirmada en Al Fasher (Darfur Norte) y Kadugli (Kordofán), mientras que otras 20 zonas del país están en riesgo. La entrega de suministros se está limitando debido a los conflictos. Los menores son las principales víctimas en este conflicto.

En Irán, desde finales de diciembre hasta mediados de enero, más de 144 niños han sido asesinados y muchos otros heridos o detenidos durante protestas que sacudieron la república islámica. En Cisjordania, reocupada, incluida Jerusalén Este, el aumento de violencia y conflictos continúa socavando el acceso a la seguridad para los niños, dejándolos en un estado permanente de miedo e incertidumbre.

En enero, dos niños fueron asesinados en Cisjordania y otros 25 resultaron heridos. Estos países son algunos de los principales escenarios de una crisis generalizada. En Yemen y Líbano, las familias siguen luchando por recuperarse de la reciente guerra mientras afrontan el temor a nuevos ataques.

Por todo esto, Unicef insta a todos los gobiernos y a las partes en conflicto a cumplir sus obligaciones en virtud del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos. Además, pide medidas inmediatas para poner fin a la violencia, los asesinatos, las heridas, los arrestos, las detenciones y los traumas de la infancia. Es fundamental que el mundo se unifique para abordar esta crisis y proteger a los más vulnerables.