Javier Aquino, el mediocampista de larga trayectoria en Tigres, no pudo ocultar su desilusión y frustración hacia los directivos del club felino, especialmente hacia el presidente deportivo Mauricio Culebro y el técnico Guido Pizarro. En una entrevista exclusiva con TUDN, Aquino compartió sus sentimientos y experiencias durante la última etapa de su vínculo con la …
“La discordia en el vestuario: Javier Aquino despeja la niebla sobre la escandalosa actitud de Guido Pizarro y Mauricio Culebro en Tigres”

Javier Aquino, el mediocampista de larga trayectoria en Tigres, no pudo ocultar su desilusión y frustración hacia los directivos del club felino, especialmente hacia el presidente deportivo Mauricio Culebro y el técnico Guido Pizarro. En una entrevista exclusiva con TUDN, Aquino compartió sus sentimientos y experiencias durante la última etapa de su vínculo con la institución de la UANL.
Después de once años en Tigres, Aquino esperaba un trato más directo y respetuoso hacia su futuro en el club. Sin embargo, según él mismo reveló, no recibió ese tipo de consideración. “Con honestidad, sí. Sí me decepcionó un poco tanto él (Pizarro) como Mauricio Culebro, que están al frente… no fue lo que esperaba”, manifestó Aquino.
El mediocampista, quien ha sido fundamental en la historia del club, admitió que se sentía desorientado y sin claridad sobre su situación en el equipo. “Me parecía que nadie se preocupaba por mí, nadie se acordaba de mi llegada al club ni de lo que hice para él”, refirió.
A pesar de sus logros en la cancha, Aquino se sintió ignorado y tratado como un simple jugador más. “No me sentía valorado, no me sentía considerado”, sostuvo. Esta sensación de indiferencia y falta de aprecio por parte de los directivos del club le causó una gran frustración.
Aquino también criticó duramente la forma en que se manejaba el equipo, especialmente bajo la dirección de Pizarro. “En ese momento, no había comunicación conmigo, ni siquiera con mis compañeros. Era como si estuvieran tratando de hacer un cambio radical sin consultar a nadie”, señaló.
La falta de respeto y consideración hacia los jugadores, según Aquino, es una problemática común en el fútbol mexicano. “Es una cultura muy difícil de cambiar, pero hay que trabajar para hacerlo”, sostuvo.
A pesar de su desilusión con Tigres, Aquino expresó su agradecimiento por la oportunidad que le brindó el club. “Tigres fue mi hogar durante once años, y siempre serán un parte importante de mi vida”, reconoció.
Sin embargo, no es posible evitar la sensación de que Aquino sigue con un lastre en el corazón. La decepción y frustración que sintió en sus últimos meses en Tigres siguen siendo frescas en su memoria. “Sí, fue un golpe duro, pero también me enseñó a aprender y crecer como persona”, concluyó.
La entrevista de Aquino con TUDN es un testimonio del impacto que pueden tener las decisiones de los directivos en el personal de un equipo deportivo. La falta de respeto y consideración hacia los jugadores puede llevar a la desilusión y la frustración, pero también puede ser una oportunidad para crecer y aprender.






